lunes, 2 de marzo de 2009

This is the end, beautiful friend

Después de casi 2 años escribiendo por aquí y dado el poco tiempo y la falta de fuelle, este querido blog finaliza aquí. De todo se aprende y de este mundillo me llevo algunas cosas que habrá que meditar. Me gustaría agradecer a todos aquellos que habéis pasado por aquí regular o irregularmente o incluso por casualidad gracias al sr. Google, para mí eso es lo mejor del blog, vuestros comentarios.

Quizás volvamos a vernos, con otro formato, con otro nombre, con otras historias... Hasta entonces... un deseo, permanezcamos unidos en Cristo, dando gracias por todo, viviendo en el Espíritu de Dios en continua alabanza y siempre de la mano de María.

¡Alabado sea Jesucristo!

Nos vemos en los blogs...

domingo, 15 de febrero de 2009

Cualquier tiempo pasado fue mejor

Suele ocurrir que invertimos tiempo y dejamos volar nuestra mente por nuestro pasado y muchas veces es reconfortante, otras inquietante. Qué bonito es poder recordar la niñez, los años más jóvenes o cualquier otra época en la que por lo general, todo era mejor... A mí me pasa que a veces, al recordar mi niñez siento unas ganas tremendas de poder volver y conocerme niño y conocer a toda la gente que me rodeaba en aquella época, pasear por mi ciudad, ver a gente todavía viva, etc. Me ocurre que siempre recuerdo los tiempos pasados con un sentimiento de nostalgia porque ya no volverán. Pensaba hoy y recordaba esa frase de cualquier tiempo pasado fue mejor o Rick Blaine diciéndole a Elsa Laszlo que "siempre nos quedará París" pensando que si el presente es gris siempre podrás recordar un pasado de colores.

Tagore, el filósofo hindú, nos dice que si lloras por no ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver la estrellas... no puede ser más claro. Mientras nos lamentamos porque el pasado ya ha pasado o disfrutamos evadiéndonos en esos pensamientos y olvidamos el presente, pues no podemos ver las estrellas que nos rodean. Y es que ocurre también que cuando vivíamos aquellos momentos del pasado probablemente no éramos conscientes de vivir un gran momento, pero con perspectiva sí lo fue... así que ahora tenemos la oportunidad de saborear nuestro día a día con más consciencia.

Y es que Jesucristo ya nos dijo que a cada día le basta su propio afán y que no debía inquietarnos ni pasado ni futuro, sino vivir el hoy que es el que podemos vivir. A veces nos agobiamos pensando qué será de nosotros, qué haremos, qué pasos daremos, o bien, nos quejamos de haber hecho esto o aquello que ya no podemos cambiar, ... el caso es que nos perdemos el ahora que es donde sí podemos cambiar las cosas.

El mundo cambiará así. La experiencia nos permite ver como desde lo pequeño, desde mi propio espacio y desde el momento presente puedo cambiar yo y así cambia el mundo, pues el mundo es solo el agregado de todos nosotros, no es un ente que cambia solo, que podamos modificar externamente, nosotros lo formamos y, por tanto, de nuestra respuesta en el ahora depende ese cambio. Carpe diem quam minimum credula postero... (aprovecha el día, no confíes en mañana) y esto para el que tiene una esperanza cierta no supone malgastar la vida en cosas vanas, sino al contrario, labrarse ahora un futuro precioso y eterno.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Educación y creatividad

El vídeo que hoy os traigo es muy interesante (si no, no lo traería...).

Una vez al año tienen lugar una serie de conferencias de llamadas TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño). Ese trío de campos inicial se ha ido expandiendo a otros campos y una serie de personas relacionadas con esos mundos se reúnen para compartir ideas, proyectos, etc. En este contexto, el invitado es Sir Ken Robertson y habla sobre la educación, sobre la creatividad, sobre descubrir el talento propio de cada uno y la relación existente entre todas estas cosas. Resulta muy ameno porque es un hombre muy divertido y, sin embargo, eso no le resta profundidad al contenido de la charla. Me ha gustado y creo que seguiré dándole vueltas en la cabeza.

P.D.: Tengo muy poco tiempo para actualizar el blog, pero traer de vez en cuando buenos vídeos me parece un buen modo de comunicarme con mis pocos pero muy queridos lectores.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Piedrecitas azules

Me gustaría compartir con vosotros una pequeña historia que me envía una hermana del grupo y que me parece muy clara. Gracias, Araceli.

Había dos piedrecitas que vivían en medio de otras en el lecho de un torrente. Se distinguían entre todas porque eran de un intenso color azul. Cuando les llegaba el sol, brillaban como dos pedacitos de cielo caídos al agua. Ellas conversaban en lo que serían cuando alguien las descubriera: 'Acabaremos en la corona de una reina' se decían.

Un día por fin fueron recogidas por una mano humana. Varios días estuvieron sofocándose en diversas cajas, hasta que alguien las tomó y oprimió contra una pared, igual que otras, introduciéndolas en un lecho de cemento húmedo. Lloraron, suplicaron, insultaron, amenazaron, pero dos golpes de martillo las hundieron todavía más en aquel cemento.

A partir de entonces solo pensaban en huír. Trabaron amistad con un hilo de agua que de cuando en cuando corría por encima de ellas y le decían: - 'Fíltrate por debajo de nosotras y arráncanos de esta maldita pared'. Así lo hizo el hilo de agua y al cabo de unos meses las piedrecitas ya bailaban un poco en su lecho.

Finalmente en una noche húmeda las dos piedrecitas cayeron al suelo y yaciendo por tierra echaron una mirada a lo que había sido su prisión. La luz de la luna iluminaba un espléndido mosaico. Miles de piedrecitas de oro y de colores formaban la figura de Cristo. Pero en el rostro del Señor había algo raro, estaba ciego. Sus ojos carecían del iris. Las dos piedrecitas comprendieron. Eran ellas las ojos de Cristo. Por la mañana un sacristán distraído tropezó con algo extraño en el suelo. En la penumbra pasó la escoba y las echó al cubo de basura.

Cristo tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y a veces no lo entendemos y por hacer nuestra propia voluntad malogramos lo que él había trazado. Tu eres los ojos de Cristo. Él te necesita para mirar con amor a cada persona que se acerca a tu vida.

Tú también has sido encontrado y eres parte del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia.


También vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo. I Pedro 2,5